En esta oportunidad quiero compartir con ustedes este viaje que realicé en marzo del 2005 cuando me recibí de mi título intermedio de Técnica Universitaria en Turismo y como “regalo” hicimos este viaje increíble con mi familia.
Partimos desde Tandil en auto, preparados para una experiencia inolvidable con muchisimas expectativas. Salimos muy temprano,de madrugada y pasando el mediodía habiamos llegado a nuestro primer destino, Merlo, en la Provincia de San Luis.
Nos alojamos en un bella cabaña en las sierras y en los dos días que nos quedamos allí pudimos disfrutar algunos paseos muy bonitos.
El paseo Rincón del Este, que es una reserva municipal muy bonita donde se pueden avistar águilas y el arroyo el Molino, donde realizando una caminata guiada de 2 horas se puede llegar hasta el salto el Tabaquillo, una cascada de 16 metros de altura. Siguiendo el mismo camino, realizamos un paseo por las serranías que asciende hasta la cima de las sierras de los comechingones, desde donde se puede ver una vista panorámca espectacular.
Al otro día hicimos el paseo Pasos Malos, un camino serrano con abundante vegetación arbustiva y fuimos al Arroyo Piedras Blancas, un lugar muy bonito donde tomamos unos mates y visitamos cerca de allí el algarrobo abuelo de más de 800 años de antiguedad.
Por la tarde fuimos a Los Molles, donde se encuentra el complejo turítico Balnerario El Tala, donde hay un hermoso camping para los que gusten acampar.
Nuestro segundo destino fue Mina Clavero en Córdoba, es un pequeño pueblo de veraneo, con abundantes balnearios y arroyos. Tiene muy buena infraestructura para los turistas, sin embargo en otoño (la fecha que estuvimos allí) la mayoría de los balnearios estaban cerrados y no pudimos hacer demasiado allí.
Desde allí hicimos el paseo a las Altas Cumbres y realmente este si vale la pena. Es un paseo por la alta montaña por camino asfaltado, con muy buenas vistas panorámicas y unos paisajes increíbles.
De Mina clavero partimos hacia la provincia de San Juan, para visitar el Parque Nacional Ischigualasto o Valle de la Luna como es mas popularmente conocido… llegamos pasado el mediodía.
El parque fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se paga una entrada de ingreso y se inicia el trayecto a través del parque en caravana con un guía (nosotros ibamos en nuestro propio auto) . Durante el recorrido se hacen varias paradas.
Primer Parada: Nos encontramos ante un macizo donde pudimos visualizar las marcas de líquenes y helechos petrificados en las capas sedimentarias pertenecientes al período triásico. El guía explica la causa de las formaciones del lugar ocurridas por el levantamiento de la cordillera de los Andes, lo que generó un desplazamiento de diversas capas sedimentarias de distintas eras geológicas que increíblemente quedaron a la vista en la superficie.
Así, a tavés del parque se logra viajar en el tiempo durante millones de años observando paisajes muy diversos.
Segunda Parada: Valle de la Luna, donde se puede ver un imprescionante paisaje parecido a la superficie lunar. Tercer Parada, la Cancha de Bochas, una zona repleta de piedras redondeadas que asemejan a la cancha de bochas. Cuarta Parada esta el reconocido Submarino, que es una piedra que asemeja mucho a la forma de una nave submarina y en la Quinta parada el Hongo.
Todo el recorrido es espectacular pasando por paisajes totalmente diferentes con colores que variaban entre gris, verde, anaranjado, amarillo y morados.
Al finalizar el paseo pasamos por el Talampaya, pero como ya era tarde nos dirijimos cerca de allí a un pequeño poblado llamado Pagancillo donde nos alojamos para visitar el Talampaya al otro día.
Por la mañana desayunamos y partimos a visitar el Parque Nacional Talampaya, ubicado muy cerca de allí en la Provincia de La Rioja. Allí tuvimos que contratar un excursión para poder recorrer el parque en 4×4 con guía. La primer parada se realizó en un sector donde se pueden observar petroglifos que fueron realizados por los indios que pasaban por allí. Estos al parecer eran nómades y pasaban por el valle recogiendo frutos y lo utilizaban en ocasiones como lugar de culto y ceremonial.
Luego proseguimos por un hermoso camino, observando el paisaje con las rocas moradas que forman infinitas figuras libradas a la imaginación y pasamos por un lugar donde nos mostraron árboles autóctonos como el algarrobo. Seguimos un poco más hasta llegar a Las Catedrales, un macizo de piedras que simulan esa construcción, y luego El Monje, El botellón, Las Torres y La Tortuga.
Es imponente la altura y las formas de esas rocas, el paisaje es espectacular y lo mejor de todo es que sigue su proceso de erosión, por lo cuál sigue cambiando con el tiempo.
Finalizado el paseo seguimos viaje hasta el próximo destino, Tafí del Valle.
En el camino para llegar allí tuvimos algunas paradas… primero pasamos por Chilecito, dentro de la Pcia de La Rioja… desde allí hacia Ainmogasta en la Pcia de Catamarca.
Allí hicimos un paseo a la Villa Veraniega El Rodeo pasando por un camino entre las Sierras de Ambato y El Manchado. muy bonito.
Dormimos en un pueblo de pasada y por la mañana seguimos hacia la Provincia de Tucumán. El camino en esa zona es bastante cansador, debido a que hay mucho tráfico por los cañaberales y se hace pesadísimo.
Pasando ese sector, el camino comienza a hacerse zigsagueante y ascendente, primero con muchísima vegetación selvática y al ir acercándose a Tafi de Valle cada vez más escasa y de tipo arbustiva.
Llegando a destino, ya se puede observar una vista increíble desde la altura, de El Mollar y el Tafí del Valle, dos pueblos que se enfrentan por el espejo de agua Dique La Angostura.
Nos alojamos en Tafí y paseamos desde allí hasta El Mollar por un circuito turístico muy bonito entre las sierras. En tafí también visitamos la feria artesanal, el Museo Jesuítico La Banda y el Museo Casa Duende “Mitos y Leyendas”.
Al otro día seguimos el viaje hasta Cafayate en la Provincia de Salta por La Cuesta del Infiernillo, es un camino sinuoso entre las montañas a 3100 metros sobre el nivel del mar. Es un paisaje increíble, parece que se está sobre las nubes, quede impactada. Llegamos Cafayate y nos alojamos en un Hostal muy bonito.
La ciudad de Cafayate es muy bonita, es pequeña, pero pintoresca. Cuenta con una plaza central alrededor de la cuál está la iglesia y allí mismo el pequeño centro con buenos lugares donde comer algo o hacer algunas compras. En los alrededores de la ciudad hay numeros viñedos y bodegas muy importantes como por ejemplo la Etchart, entre otras.
Al día siguiente, luego del desayuno partimos hacia la ciudad de Salta, lo hicimos por el camino que atraviesa la Cuesta del Ovispo, un increíble trayecto con hermosos paisajes ascendiendo hasta más de 3 mil metros sobre el nivel del mar por un camino sinuoso que va rodeando cumbres de colores verdosos y rojizos. Este trayecto nos llevo todo el día, y llegamos a la ciudad de Salta al anochecer.
Como comentario les puedo contar que esta gran ciudad es un poco complicada para ubicarse, asi que les recomiendo un gps para no pasar algunos malos momentos en los cuáles uno no sabe donde está. Después de lidiar con el tránsito, logramos conseguir un hotel y descansar un poco. Al otro día decidimos dirijirnos muy cerca de allí, San Lorenzo, que es un villa veraniega a solo 15km de la ciudad, y buscamos una cabaña para estar más tranquilos.
Ese mismo día y partiendo desde allí realizamos el paseo a la Quebrada de San Lorenzo, donde corre el río del mismo nombre. Es una reserva donde se preserva la selva de la montaña y baja el cauce de un Río que cae en pequeñas cascaditas.
Salta es un punto de partida para distintos paseos muy importantes. Uno de ellos es el paseo a San Antonio de Los Cobres, realizando el camino que hace hoy en día el Tren de las Nubes, que en ese momento no estaba en funcionamiento. El recorrido tiene 160km, de los cuales 60 km son de ripio. Es muy pintoresco, en especial desde Campo Quijano a Santa Rosa de Tastil donde pudimos observar altas cumbres que varían sus colores, sus formas y quebradas.
El camino va ascendiendo hasta su punto máximo a 4100 metros de altura y se puede observar desde allí el Nevado de Acay de 5990 mts de altura. Desde allí comienza a descender hasta llegar a San Antonio de los Cobres. El pueblo es muy humilde, se recomienda que llevan comida, abrigo y provisiones para los pobladores que simpre esperan algo de caridad. También es muy importante andar con mucha tranquilidad ya que se puede sentir el mal de altura.
Desde Salta, seguimos camino al otro día hacia la Provincia de Jujuy. desde un poco antes de llegar a Purmamarca, ya comienza a disfrutarse el increíble paisaje y belleza de La Quebrada, la cuál a sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Se pueden observar a ambos lados del camino altísimas cumbres que sorprenden con sus colores rosado, amarillos, verdes, anaranjados, rojizos, violetas ,etc. El panorama es inigualable, para llegar hasta Tilcara, se pasa antes por Purmamarca y Mainmárá.
Llegamos a Tilcara, un pequeño pueblo caracterizado por sus callejuelas y arquitectura de adobe. En la plaza se puede disfrutar de la feria de artesanos y comimos en un restaurante unas típicas humitas y empanadas salteñas.
Al otro día salimos a recorrer la Quebrada, primero fuimos a Purmamarca, donde apreciamos el espectacular cerro 7 colores,
que por la mañana es iluminado por el sol, lo que hace que los colores se vean mucho más bonitos e intensos. Es un pueblito encantador, la feria, sus callejuelas y su recorrido al cerro colorado es espectacular. Es un lugar ideal para explorar, donde hacer excursiones a pie, para recorrer entre los cerros numerosos caminos y cuevas naturales.
Desde Purmamarca, partimos hacia el paseo de Las Salinas Grandes por la ruta 52. El camino es muy sinuoso y de fuerte pendiente, asciende hasta los 4100 mts s.n.m pero como esta asfaltado está en muy buenas condiciones para transitarla, luego de aproximadamente 60 km comienza a descender y se comienzan a divisar las salinas grandes, un sitio de increíble belleza, si se siguiera
el camino, se llega al paso de Jama, frontera con el país vecino de Chile.
Al otro día realizamos una excursión en 4×4 a la ciudad de Iruya.Salimos a las 9hs desde Tilcara , primero nos llevaron a Humahuaca, allí tuvimos media hora para recorrer donde visitamos el monumento de Güemes, la plaza principal, El Cabildo y La iglesia (que tiene un santito que a las 12hs sale de una pequeña ventanita y hace una bendición). También paseamos por un taller artesanal y otras tiendas del hermoso pueblito que esta ubicado a 3 mil m.s.n.m.
Al rato seguimos camino a Iruya, primero un tramo de ruta y luego ya comenzamos a transitar por un camino de ripio, pasamos por causes de distintos ríos. Se comienza luego de un rato a ascender y se comienza a divisar un vista espectacular. Laderas escarpadas por el cauce de los ríos, que increíblemente se encuentran cultivadas hasta cerca de los precipicios.
El pueblito se encuentra ubicado en una cima, tiene calles angostas y empinadas, tiene un hermoso mirador donde se ve una vista increíble y una bonita Iglesia. Es un paseo para no perderse!.
Al otro día ya iniciamos el regreso a nuestro hogar… por suspuesto no pudimos hacerlo en el mismo día, asi que paramos e hicimos noche en algunos lugares.. entre ellos descansamos unos días en una linda cabaña al pie de Uritorco en Capilla del Monte, Pcia de Córdoba.
Y así fuimos finalizando este increible viaje, del cuál me quedan no solo estas notas y fotos sino unos recuerdos inolvidables… no se pierdan de visitar estos lugares de este país tan maravilloso , Argentina.










